Alquilar en Formosa se vuelve cada vez más difícil: aumentos de hasta el 149% tras la desregulación
El acceso al alquiler en Formosa atraviesa un momento cada vez más complejo. Según relevamientos recientes, los valores registran aumentos que en marzo alcanzan hasta el 149%, generando una fuerte presión sobre el bolsillo de los inquilinos.
El escenario actual está directamente vinculado a la derogación de la Ley de Alquileres a nivel nacional, que dio paso a un sistema con múltiples esquemas contractuales y sin criterios uniformes. Como consecuencia, hoy conviven contratos con ajustes muy distintos entre sí.
Por un lado, quienes aún mantienen acuerdos bajo el régimen anterior enfrentan incrementos cercanos al 33%. Sin embargo, los contratos firmados durante 2023 presentan subas considerablemente más altas, mientras que los más recientes —atados a la inflación— implican actualizaciones frecuentes que impactan de manera constante en los ingresos de los inquilinos.
Esta falta de previsibilidad no solo genera incertidumbre, sino que también profundiza la desigualdad entre quienes alquilan, dependiendo del tipo de contrato que tengan vigente.
A esto se suma otro dato que enciende alarmas: los precios de los alquileres en Formosa se ubican por encima de otras provincias de la región, a pesar de contar con una oferta más limitada y menores niveles de servicios, lo que agrava aún más la situación.
En este contexto, especialistas advierten que la desregulación del mercado, impulsada desde el Gobierno nacional, trasladó el peso de los aumentos directamente a los inquilinos, sin mecanismos claros de control ni protección.
El resultado es un mercado cada vez más inestable, donde alquilar —ya sea una vivienda o un local comercial— se convierte en un desafío creciente, especialmente para quienes buscan iniciar un emprendimiento o sostener su hogar.