El consumo se desploma: ventas caen más del 8% en Formosa y golpean de lleno a las pymes
La crisis del consumo ya no es una advertencia, es una realidad concreta en Formosa. Según datos de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas (CAPyMEF), durante febrero las ventas en autoservicios registraron una caída mensual superior al 8%, reflejando el fuerte deterioro del poder adquisitivo.
Lejos de una recuperación, el escenario expone las consecuencias directas del rumbo económico nacional. Aunque en términos interanuales se registró una suba nominal, la inflación terminó licuando cualquier mejora: en términos reales, las ventas cayeron entre un 13% y un 15%, dejando en evidencia un consumo cada vez más debilitado.
El problema no se limita a los números. Desde el sector advierten que el consumo está “retraído” y que los clientes compran únicamente lo indispensable, dejando de lado marcas y reduciendo el volumen de compra.
Una postal clara de una economía donde el bolsillo no alcanza.
Mientras tanto, los precios siguen en alza. Productos básicos como lácteos registraron nuevos aumentos en abril, profundizando aún más la pérdida de poder adquisitivo y generando un círculo vicioso: suben los precios, cae el consumo y los comercios venden cada vez menos.
A esto se suma otro factor clave: los costos operativos. Desde CAPyMEF remarcan que los ingresos actuales no logran cubrir gastos básicos como energía, combustible y logística, lo que deja a muchos comercios al borde de la rentabilidad negativa.
El dato no es aislado. A nivel nacional, las ventas minoristas de las pymes también cayeron un 5,6% interanual en febrero, acumulando varios meses consecutivos en baja.
Una señal clara de que el freno al consumo no es coyuntural, sino parte de un proceso más profundo.
En este contexto, crecen las críticas al modelo económico impulsado por el Gobierno nacional. La combinación de ajuste, caída del poder adquisitivo y suba de costos está impactando de lleno en el tejido comercial, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, que sostienen gran parte del empleo.
Hoy, la pregunta ya no es cuándo llegará la recuperación, sino cuánto más podrá resistir el comercio antes de que la crisis se profundice aún más.