Estudiantes de la UNaF aplicaron inteligencia artificial para medir rollizos de quebracho
La experiencia se desarrolló en el marco del Módulo Integrador de la carrera y permitió comparar métodos tradicionales de medición con una herramienta digital basada en inteligencia artificial, que calcula volúmenes y diámetros a partir de fotografías.
Un equipo académico de la Universidad Nacional de Formosa llevó la inteligencia artificial al trabajo de campo forestal mediante una experiencia desarrollada en establecimientos industriales de Chaco y Formosa. Docentes y estudiantes de la carrera de Ingeniería Forestal utilizaron la aplicación Timbeter para relevar la cantidad y calidad de rollizos de quebracho colorado en camiones y playas de acopio.
El trabajo se realizó en las plantas de INDUNOR, en la provincia del Chaco, y UNITAN, en Formosa, bajo la dirección del docente e investigador de la Facultad de Recursos Naturales, Víctor Pérez. La estudiante María Laura Riquelme fue la responsable del eje de estudio, en el marco del Módulo Integrador de la carrera, una instancia final donde los alumnos aplican en situaciones reales los conocimientos adquiridos durante su formación.
Pérez explicó que esta etapa resulta clave porque funciona como un puente directo hacia el ejercicio profesional. En ese contexto, el equipo comparó los métodos tradicionales de medición con el uso de nuevas tecnologías aplicadas al sector forestal.
El procedimiento convencional para estimar el volumen de pilas de rollos consiste en medir manualmente largo, ancho y alto, y luego convertir esos valores a volumen sólido mediante coeficientes técnicos. En cambio, Timbeter emplea inteligencia artificial para calcular volúmenes y diámetros a partir de fotografías digitales tomadas con una referencia métrica.
“El sistema permite tomar una imagen con referencia métrica, parametrizarla y procesarla automáticamente. Eso reduce drásticamente los tiempos y mejora la trazabilidad de los datos”, señaló Pérez.
Por su parte, Riquelme remarcó que trabajar con quebracho colorado presenta dificultades particulares, debido a que los rollizos suelen estar apilados de manera irregular o cargados en camiones, con longitudes variables y alineaciones imperfectas. En ese escenario, los métodos tradicionales pueden resultar más lentos y propensos a errores.
“La medición manual requiere anotar datos a mano y luego volcarlos en planillas. Es un proceso que demanda mucho tiempo y está expuesto a fallas humanas”, indicó la estudiante. En contraste, destacó que la aplicación permitió agilizar el trabajo, ya que procesa los diámetros de una pila completa casi de inmediato.
Otro de los aspectos valorados fue la digitalización automática de la información. Según explicaron, el sistema genera una base de datos limpia y exportable en formatos PDF y Excel, lo que permite reducir errores, ahorrar tiempo y mejorar la organización de los registros.
El balance final de la experiencia fue positivo. El equipo destacó la facilidad de uso de la herramienta y su potencial para modernizar las prácticas forestales. Además, subrayaron que fue la primera vez que en la carrera se utilizó una aplicación en la nube con sincronización y trabajo colaborativo en tiempo real.
Pérez adelantó que recomendarán el uso de Timbeter a otras instituciones académicas y de investigación, aunque también plantearán algunas mejoras, como mayor flexibilidad en la edición de resultados, opciones más simples para renombrar archivos, exportaciones masivas y la elaboración de un manual de usuario más completo.
La experiencia abre la posibilidad de incorporar con mayor amplitud herramientas digitales en la formación forestal y en la industria, con el foco puesto en la eficiencia, la precisión y la trazabilidad de los datos.