Construir en Formosa ya cuesta hasta $144 millones: mientras tanto, miles esperan una vivienda del Estado
Para una familia tipo de cuatro personas, que proyecta una vivienda de entre 80 y 120 metros cuadrados, la inversión necesaria puede oscilar entre:
- $68 millones y $96 millones para una casa básica de 80 m².
- $85 millones y $120 millones para una vivienda estándar de 100 m².
- $93,5 millones y hasta $144 millones para una casa más amplia de 110 a 120 m².
Estos valores contemplan materiales y mano de obra en construcción tradicional, pero no incluyen el terreno, ni gastos adicionales como planos, dirección técnica, permisos municipales, conexiones de servicios y detalles finales. Estos ítems pueden representar entre un 5% y un 15% extra sobre el costo total de la obra.
Gastos adicionales a tener en cuenta
Al presupuesto base hay que sumarle:
· Honorarios de arquitecto o ingeniero.
· Planos y dirección técnica.
· Permisos municipales y tasas.
· Conexiones de servicios (agua, luz, gas, cloaca).
· Veredas, cerramientos y detalles finales.
Estos ítems pueden representar entre un 5% y un 15% extra sobre el costo total de la obra.
¿Es momento de construir?
Si bien los costos en pesos han aumentado en el último año, algunos especialistas señalan que el valor del metro cuadrado medido en dólares se mantiene relativamente estable en comparación con otros períodos.
No obstante, la decisión final depende de la capacidad de ahorro, acceso a financiamiento y estabilidad laboral de cada familia.
Construir en Formosa hoy requiere planificación, comparación de presupuestos y, sobre todo, previsión. La casa propia sigue siendo posible, pero exige números claros sobre la mesa.
La brecha entre el que puede construir y el que espera
Frente a estos números, para una gran parte de los formoseños construir con recursos propios resulta prácticamente imposible. En paralelo, miles de familias continúan aguardando la adjudicación de viviendas sociales impulsadas por el Estado provincial.
Si bien oficialmente la asignación se realiza mediante sistema de sorteo, en distintos sectores de la sociedad persisten dudas sobre la transparencia del mecanismo. La falta de información pública detallada sobre padrones, criterios de selección y cronogramas alimenta sospechas y reclamos.
La discusión de fondo ya no es solo cuánto cuesta construir, sino quién accede realmente a una vivienda en Formosa. Mientras el mercado privado se vuelve inaccesible y el acceso estatal depende de procesos que muchos consideran poco claros, el derecho a la vivienda queda atrapado entre la capacidad económica y la discrecionalidad política.
En una provincia donde la obra pública ha sido históricamente una bandera de gestión, el desafío no es solo construir casas, sino garantizar reglas claras, equidad y transparencia. Porque cuando el acceso a un techo digno se percibe como un privilegio y no como un derecho, el problema deja de ser económico y pasa a ser profundamente político.