Una familia tipo necesitó casi $1,47 millones para no caer bajo la línea de pobreza
Una familia tipo necesitó $1.469.768 por mes para no ser considerada pobre, según la actualización de la Canasta Básica Total correspondiente a abril. El dato vuelve a poner en primer plano la distancia entre el costo de vida y los ingresos de millones de hogares argentinos.
La medición contempla a un grupo familiar compuesto por dos adultos y dos menores, y toma como referencia el valor de la Canasta Básica Total, que incluye alimentos, indumentaria, transporte, salud, educación y otros bienes y servicios indispensables.
En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria, que define la línea de indigencia, marca cuánto necesita ese mismo hogar solamente para cubrir los alimentos mínimos. Es decir, quienes no alcanzan ese umbral no logran cubrir siquiera una dieta básica.
Aunque la inflación mensual viene mostrando una desaceleración, el impacto sobre la economía familiar continúa siendo fuerte. La baja en el ritmo de aumentos no implica una reducción de precios, sino que los valores siguen subiendo, aunque a menor velocidad.
El dato también abre un nuevo debate sobre la capacidad real de los salarios, jubilaciones, asignaciones y planes sociales para acompañar el costo de vida. En muchos casos, los ingresos formales quedan por debajo del monto necesario para cubrir la canasta total.
De esta manera, el informe refleja una situación sensible: mientras el Gobierno destaca la desaceleración inflacionaria, las familias necesitan cada vez más dinero para sostener gastos básicos y mantenerse por encima de la línea de pobreza.