Crédito hipotecario en Argentina: el sueño de la casa propia exige sueldos que pocos pueden alcanzar
El regreso de los créditos hipotecarios en la Argentina llega con una fuerte contradicción: mientras se promocionan como una oportunidad para acceder a la vivienda propia, en la práctica quedan cada vez más lejos del bolsillo promedio.
Según los últimos cálculos, para acceder a un crédito hipotecario de alrededor de USD 75.000 en el Banco Nación, se necesita demostrar ingresos mensuales elevados, en un contexto donde los salarios vienen perdiendo frente a la inflación y el empleo muestra señales de fragilidad.
El sistema vigente, basado en créditos UVA —que ajustan por inflación— implica cuotas que pueden variar con el tiempo, lo que suma incertidumbre a quienes buscan financiar su casa.
A esto se suma que las condiciones se endurecieron: hoy no solo se exige estabilidad laboral, sino también un perfil crediticio prácticamente impecable para calificar.
En paralelo, aunque el Banco Nación mantiene una de las tasas más bajas del mercado (alrededor del 6%), el acceso sigue siendo restrictivo frente a otras entidades que directamente requieren ingresos superiores al millón o incluso varios millones de pesos mensuales.
El resultado es claro: el crédito hipotecario vuelve, pero no para todos. En un escenario donde las propiedades siguen valuadas en dólares y los salarios corren detrás de los precios, la posibilidad de comprar una vivienda propia se convierte, otra vez, en un privilegio más que en un derecho.