Adorni defendió el ajuste en el Congreso, pero la oposición apuntó contra su patrimonio y la “realidad paralela” del Gobierno
La exposición de Manuel Adorni en el Congreso estuvo lejos de llevar tranquilidad. El jefe de Gabinete llegó a Diputados para defender la gestión libertaria, pero terminó envuelto en fuertes críticas de la oposición, que apuntó tanto contra su situación patrimonial como contra el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
Una de las voces más duras fue la de la diputada nacional por Formosa, Graciela de la Rosa, quien cuestionó las explicaciones brindadas por el funcionario y aseguró que el oficialismo intenta construir un relato alejado de la vida cotidiana de los argentinos. “Adorni está demasiado complicado, lo mejor que puede hacer es renunciar”, afirmó la legisladora, en referencia a la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete.
De la Rosa también rechazó el diagnóstico presentado por Adorni sobre la situación del país. Según la diputada, el funcionario describió una “realidad paralela” que no coincide con lo que ocurre en la calle, donde se profundizan los problemas de empleo, consumo y producción. En ese sentido, advirtió sobre la caída de la actividad en comercios, construcción e industria, sectores especialmente golpeados por el modelo de ajuste aplicado por la administración libertaria.
La crítica se centró además en el impacto federal de las medidas del Gobierno nacional. La legisladora formoseña denunció la reducción de recursos a las provincias, el freno de obras públicas, los recortes en programas sociales y la preocupación por las cajas previsionales. Para De la Rosa, el Gobierno de Milei traslada el costo del ajuste a las jurisdicciones, que deben responder a una crisis social creciente con menos herramientas y menos financiamiento.
La presentación de Adorni también estuvo marcada por un clima de tensión política en el recinto. Legisladores opositores lo recibieron con carteles, chicanas y cuestionamientos, mientras el oficialismo intentó respaldar a uno de los funcionarios más visibles del Gobierno. Sin embargo, lejos de despejar dudas, la jornada dejó expuesta la fragilidad de un discurso oficial que insiste en mostrar orden y éxito, mientras aumentan los reclamos por la falta de respuestas frente al deterioro económico y social.